













La fe, la gratitud y la memoria viva del amor de Dios marcaron una emotiva jornada, en la que autoridades municipales rindieron homenaje al legado del destacado evangelista Yiye Ávila, en ocasión de la visita de sus familiares a Nicaragua.
El acto, estuvo cargado de un profundo sentido espiritual, otorgando la Declaratoria de Huésped Distinguido a la evangelista Doris Myrna Ávila Talavera, hija del reconocido predicador; al hermano José Rodríguez, esposo de la evangelista; y a Miguel Sánchez Ávila, nieto del siervo de Dios.
Este reconocimiento honra la invaluable labor de Yiye Ávila en la expansión del Evangelio y su entrega incansable al servicio espiritual de los pueblos, como fruto de una vida consagrada a llevar la palabra viva de restauración, sanidad y salvación a miles de corazones.
“Todos los nicaragüenses estamos agradecidos. Como bien lo expresó nuestra Compañera Rosario, él vino en momentos muy difíciles, muy tristes y oscuros, trayendo un mensaje de paz y esperanza a nuestro país”, expresó la alcaldesa Reyna Rueda Alvarado.
Por su parte, Myrna Ávila manifestó su profunda emoción y agradecimiento, reconociendo primeramente a Dios y al pueblo de Nicaragua por este gesto lleno de amor. “Les agradecemos por este gesto hacia mi padre. Él se daba a querer, pero ustedes lo amaban, y eso conmueve profundamente el corazón”, expresó.
Asimismo, destacó que este homenaje fortalece aún más los lazos espirituales y de hermandad entre Puerto Rico y Nicaragua, unidos por una misma fe y esperanza en Cristo.
Con esta declaratoria, la municipalidad reconoce no solo una trayectoria, sino una misión guiada por el amor de Dios, que continúa edificando vidas y fortaleciendo el espíritu del pueblo.
El legado de Yiye Ávila permanece vivo en el corazón de quienes encontraron en su mensaje consuelo, fortaleza y confianza en Dios. Hoy, esa llama de fe sigue encendida a través de su familia y su ministerio, reafirmando que en Dios hay esperanza, propósito y restauración para cada vida.

















