Madre de la tercera edad es beneficiada por el Programa de Vivienda Digna

El Programa de Vivienda Digna benefició a la protagonista Isayda del Carmen Ávila Guzmán en el barrio Israel Galeno del Distrito VII, esta familia vivió 24 años en condiciones de vulnerabilidad. Doña Isayda tiene 64 años de edad y toda su vida fue padre y madre para sus dos hijos, ella sacó a su familia adelante trabajando por cuenta propia.

La construcción de este nuevo hogar forma parte de la restitución de derechos que promueve el Gobierno Central, a través de la Municipalidad con el apoyo fraterno de China (Taiwán) a las familias que están expuestas a situación de vulnerabilidad y de peligro.

Restituir el derecho a las familias que no tienen un hogar seguro es una prioridad para la Municipalidad y el Gobierno Central. Jennifer Porras, Secretaria del Concejo, explicó que el caso de la protagonista ameritaba una respuesta inmediata.

“De acuerdo a las características que tenía su casa anterior nos motivó para que iniciáramos a trabajar en conjunto con la familia, ella desde hace 24 años vive en este sitio, tenía una situación social bastante crítica y no tenía recursos para mejorar su casa, por eso, llevamos a cabo un esfuerzo y dentro del Programa de Viviendas Dignas, hoy le estamos haciendo entrega de su nueva infraestructura”, dijo Porras.

Por su parte, el Ministro Consejero de la Embajada de Taiwán, Iván Lo, refirió que “hoy por fin se le puede restituir su derecho de vivir dignamente a través del gobierno de reconciliación y unidad nacional y a través de las autoridades de Managua y nosotros como embajada, quienes tenemos el placer y el honor de participar en este lindo proyecto que ha cambiado la vida de cientos de familias y la seguirá cambiando porque seguiremos apoyando este proyecto en la capital en y otros municipios más”.

Para doña Isayda su nuevo hogar, es una bendición que desde hace muchos años le pedía a Dios que se la concediera.

“Esta es una bendición que llega a mi familia, antes vivíamos en una casa vieja de zinc, muchas veces nos inundamos, el terreno no tenía sistema de drenaje y eso era triste, sin embargo, este fin de año será el mejor de mi vida, porque tengo una casa nueva que me brinda seguridad, le doy gracias a Dios y al Comandante Daniel y los hermanos de Taiwán que trabajan para ayudar a las familias que más lo necesitamos”, destacó Ávila.

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