







En el corazón de la vieja Managua, donde aún late la memoria de una ciudad marcada por la tragedia, se realizó este 23 de diciembre un emotivo homenaje a las más de 20 mil hermanas y hermanos nicaragüenses que perdieron la vida en el devastador terremoto ocurrido a la medianoche de 1972, hace exactamente 53 años.
Este sitio histórico corresponde al antiguo barrio San Antonio, una de las zonas más emblemáticas de la capital, donde se levantaban la iglesia y el parque San Antonio, considerados entre los más bellos de su época. Managua, que ya había sido destruida una primera vez por el terremoto del Martes Santo de 1931, quedó nuevamente reducida a escombros tras el sismo de 1972.
Hoy, donde antes hubo ruinas, dolor y tristeza, se erigen símbolos de vida, deporte y esperanza. En estos terrenos funcionan actualmente el Polideportivo Alexis Argüello y el Complejo de Natación Michelle Richardson, espacios que representan la transformación y la reconstrucción de la capital. Donde antes hubo casas caídas y familias enlutadas, hoy existen viviendas dignas y áreas para el pueblo.
Como parte del homenaje, se realizó la colocación de una ofrenda floral al pie del monumento conmemorativo, en memoria de las víctimas del terremoto. Asimismo, se desarrolló una muestra folclórica con la participación de compañeros del Movimiento Cultural Leonel Rugama y del Movimiento Deportivo Alexis Argüello, quienes también rindieron tributo a los fallecidos.
Este lugar no solo evoca el recuerdo de una tragedia que marcó la historia nacional, sino que se consolida como un símbolo de la reconstrucción de Managua y de una Nicaragua que ha sabido levantarse con dignidad. Un proceso impulsado con amor, tesón y compromiso por el Gobierno del Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo, garantizando solidaridad, restitución de derechos y bienestar para todas las familias nicaragüenses.
Managua recuerda, honra a sus mártires y reafirma su espíritu de lucha, vida y esperanza.





























