Gral. de Hombres Libres, Augusto C. Sandino (1895-1934)
General Augusto C. Sandino, Montaña de las Segovias, 1928
General Augusto C. Sandino junto su lugartenientes, Mérida, México 1929
Nació el 18 de mayo de 1895, en Niquinohomo, departamento de Masaya. Sus padres fueron Gregorio Sandino y Margarita Calderón. Inscrito el 14 de julio con el nombre de Augusto Nicolás Calderón por ser hijo fuera de matrimonio, años después reconocido por su padre tomó el nombre de Augusto C. Sandino. En 1912, durante la primera intervención norteamericana en Nicaragua, vio pasar por Niquinohomo, el cadáver del Gral. Benjamín Zeledón, hecho que le causó profundo impacto.
"Era yo muchacho de 17 años y presencié el destace de nicaragüenses en Masaya y otros lugares de la República, por fuerzas filibusteras norteamericanas. Personalmente miré el cadáver de Benjamín Zeledón, quien fue sepultado en Catarina, pueblo vecino al mío. La muerte de Zeledón me dió la clave de nuestra situación frente al filibusterismo norteamericano".
A partir de 1923 trabajó en las plantaciones bananeras de Honduras y Guatemala luego en México en la Huasteca Petroleum Company. Enterado de que nuevamente tropas norteamericanas habían intervenido en Nicaragua, Sandino renuncia a su trabajo en México y se embarca hacia su pais el 15 de Mayo 1926:
"Un mejicano que estaba muy tomado de licor me dijo:
-No, compadre, qué se va a ir usted! Los nicaragüenses son todos una bola de vendepatrias. Aquí está usted bien, qué chingados! Siga haciendo dinero.
(...) aquella frase me bailó en la cabeza toda la noche y pensé que si hubiera insultado el honor de mi madre, podía haber descargado mí conciencia echándole la culpa al destino, pero que me achacaran de vendepatria aunque fuera un borracho el que lo hacía, eso sí era culpa mía y de todos los nicaragüenses faltos de patriotismo. Y en verdad, por culpa del tratado Bryan-Chamorro, a los nicaragüenses nos llaman en todas partes vendepatrias".
Al llegar a Nicaragua se incorpora a la llamada revolución constitucionalista, en contra del gobierno conservador de Adolfo Díaz Recinos. Inicia su lucha en el mineral de San Albino y el 2 de noviembre de 1926 da el primer combate en El Jícaro.
La lucha termina cuando el 4 de mayo de 1927, el General José María Moncada Tapia, en Tipitapa, llega a un acuerdo con el representante personal de Presidente Calvin Coolidge, Harry Lewis Stimson, impone así la traición por conveniencias personales como norma para pactos políticos, este hecho se conoce como el Pacto de El Espino Negro. El General Sandino no acepta rendirse, por eso el 4 de mayo es conocido históricamente como el "Día de la Dignidad Nacional."
"Sentí un profundo desprecio desde ese momento por Moncada. Le dije que yo consideraba un deber morirnos o libertarnos. Que con ese fin yo había enarbolado por bandera Rojo y Negro simbolizando Libertad o muerte. Que el pueblo nicaragüense de aquella guerra constitucionalista esperaba su libertad.
El sonrió sarcásticamente. Me dijo textualmente estas palabras, en tono despreciativo:
- "No hombre... ¿Cómo se va a sacrificar usted por el pueblo? El pueblo no agradece...!".
Presidente Juan Bautista Sacasa junto con el Gral. Augusto C. Sandino, 1933
Jefe Director de la Guardia Nacional Anastasio Somoza G. y el General Augusto C. Sandino, 1933
El 1º. de julio de 1927, en San Albino, da a conocer su primer manifiesto político. El 16 de julio es el ataque a Ocotal. Se inicia la guerra de guerrillas. El 2 de septiembre se funda el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua. En 1929 viaja a México. Por varios años realiza una heroica lucha contra el invasor imperialista que se retira el 19 de enero de 1933.
El 2 de febrero de 1933 llega a Managua, por la noche en Casa Presidencial firma con el Presidente Juan Bautista Sacasa Sacasa, el Tratado de Paz. En mayo visita Managua por segunda vez. El 20 de noviembre regresa a Managua para discutir los problemas que hay con la Guardia Nacional y su Jefe Director, General Anastasio Somoza García.
En febrero de 1934, vuelve a Managua, el día 21 es asesinado por órdenes de Somoza García, junto con los Generales Francisco Estrada, Juan Pablo Umanzor y su hermano, Sócrates Sandino Tiffer.
Muerte de Sandino
Documento del Pacto de Sangre o La Muerte del Cesar, 21 de febrero de 1934
Muerte de Gral. Augusto. C. Sandino, Infografía Diario La Prensa
Al atardecer del 21 de febrero de 1934, Anastasio Somoza García, reunió en sus oficinas del Campo de Marte, a los oficiales y civiles de su mayor confianza. Se redactó un documento que fue firmado por todos los asistentes, menos por Somoza García, en el que acuerdan: “Dar un voto de confianza al Jefe Director de la Guardia Nacional”. Allí mismo se planificó la detención y ejecución.
La noche del 21 de febrero de 1934, por órdenes de Anastasio Somoza García fueron asesinados el general Augusto C. Sandino, su hermano Sócrates, los generales Francisco Estrada y Juan Pablo Umanzor, también fue muerto el niño de once años, Juan Ramón López.
Los nombres de los participantes en el asesinato se encuentran plasmados en el documento denominado "Pacto de Sangre o la Muerte del César". Después de la cena en Casa Presidencial, fueron capturados, llevados al extremo Sur-Este del Campo de Aviación Xolotlán, mientras otra patrulla de la Guardia atacaba la casa de don Sofonías Salvatierra. Todos los cuerpos fueron sepultados en una fosa común, cerca de donde estuvo el Hospicio Zacarías Guerra, ahora instalaciones de la Policía Nacional.
Hasta 1944 los restos estuvieron sepultados en una fosa común en los patios de las cárceles de La Aviación, actualmente complejo “Ajax Delgado” de la Policía Nacional. Cuando los movimientos populares en contra de la dictadura somocista, fueron sacados, quemados y esparcidas las cenizas donde se construyó la micropresa de Tiscapa.
Mapa cortesia del diario La Prensa
